Escritos de Alekzeus

4/03/2008

Miedo al Destino

Las personas tienden a tener cierta discriminación. En la historia esto ha sido debatido en el plano físico, pero en la actualidad tenemos un problema mayor. Los adultos difieren con los jóvenes en cuanto a las metas y objetivos de la vida, porque no entienden que las generaciones trazan sus propios caminos. La verdad es que, al traspaso de una generación a otra, debemos de recibir lo mejor -la esperanza- y tener la dicha de aprender de los errores de nuestros antecesores.

En una canción que escuché hace tiempo, hay una frase que dice "¿Cuántas veces te han preguntado qué quieres hacer cuando crezcas?", algo muy cierto entre todos nosotros, ya que este dilema ha sido el foco de atención entre padres e hijos, entre amigos y demás. Mi realidad ha sido un poco dura, y sé que a algunos chicos también le ha pasado lo mismo: Esta pregunta siempre me la hacían, y mi respuesta ha sido siempre la misma... Mirando al cielo, siempre he querido participar en el universo, no en el microcosmos egoísta en el cual vivimos... "Yo quiero ser uno con el universo". Al final del día, o soy una loca, o debo de dejar estas cosas y estudiar alguna carrera.

He aquí mi punto: ¿Por qué nuestros antecesores le tienen miedo al destino? ¿Por qué nos traspasan ese miedo, nos convencen de que esos sueños son solo hilos de una utopía? Creo que el mejor regalo de nuestros padres, aparte de darnos la vida, es darnos la fe y el coraje de afrontar la vida, siendo realistas, teniendo en cuenta de que esta realidad puede ser cambiada a través de nosotros.

Nosotros somos los entes que componen una sociedad. Debemos de apoyarnos los unos a los otros, sin temor a fracasar, ya que si perdemos todo, con más fuerza podremos apostar lo mejor de nosotros, podremos utilizar todas nuestras fuerzas y tomar desiciones mejores sin preocupación al fracaso. Nosotros somos la clave del cambio, tenemos el poder en nuestro interior de darle una sonrisa burlesca a la vida, como ella nos la da algunas veces.

Gente, no se preocupen. No le tenga miedo al mañana, trate de dar lo mejor de usted mismo, y disfrutar sin límite cada cosa. Oídos sordos a los que le tengan miedo a lo que viene, y ojos bien abiertos para tomar las oportunidades de su destino.